jueves, 28 de agosto de 2014

Dos joyas botánicas en la Araucanía

Chilco  En la región de la Araucanía con un clima templado marítimo se desarrollan magníficos bosques de notofagáceas y araucarias, árboles magníficos entre los que crecen plantas mucho más discretas, pero algunas de ellas igual de elegantes y bonitas. Dos de estas joyas botánicas son endémicas de estas regiones australes, la primera sobre la que vamos a comentar es mundialmente conocida por su extendido uso en jardinería, los pendientes de la reina o chilco, Fuchsia magellanica de la familia onagraceae. Es un pequeño arbusto perennifolio al que le gustan estos ambientes húmedos y sombríos, supongo que por eso se adapta bien a ser cultivada en macetas de interior. Las hojas tienen el peciolo rojo y las flores tienen los pétalos violetas, rodeados por sépalos rojizo-rosados.
Notro  La segunda especie de arbusto de preciosas flores que vamos a tratar en esta entrada también crece en estos bosques que evocan la época de los dinosaurios. El notro, Embothrium coccineum de la familia proteaceae es de mayor porte que el chilco, de hecho puede llegar a ser del tamaño de un arbolito. Su distribución en Chile es bastante amplia y va desde el sur hasta prácticamente el centro del país, también se encuentra en Argentina. Esta planta también tiene interés ornamental y además en los ecosistemas en los que habita resulta sumamente importante como fuente de alimentos para diversas especies animales.

  Un saludo

jueves, 31 de julio de 2014

El torito y el tiuque.

  El cachudito, también conocido como torito, Anairetes parulus es una pequeña paseriforme de la región andina, familia Tyrannidae. Mide unos 11 cm con plumaje de color blanco y negro, formando estrías, presenta un característico penacho de plumas más largas en la cabeza que resulta bastante gracioso porque tienden a doblarse hacia adelante. Patas y pico negro, con una forma bien adaptada a la dieta insectívora que caracteriza a la mayoría de tiránidos. Esta especie se distribuye ampliamente a lo largo de las estribaciones de la cordillera andina, desde el sur de Chile y Argentina hasta Colombia pasando por todos los países intermedios. Abundante en la precordillera donde encuentra un hábitat ideal entre los arbustos del matorral esclerófilo.
  La segunda especie que toca hoy es el tiuque, Milvago chimango fam. falconidae es una rapaz de mediano tamaño, unos 40 cm, plumaje marrón con partes claras y otras oscuras. Patas y pico blancos. Se encuentra en Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y en el sur de Brasil y Bolivia. Resulta muy común en las áreas urbanas y rurales, donde se alimenta de insectos, carroñas, moluscos, pequeños roedores, etc. ya que su dieta es la propia de un oportunista, en Europa sus funciones ecológicas se corresponden con las de milanos y cornejas.




  Un saludo

martes, 8 de julio de 2014

Una extinción causada por microbios

  Como comenté en el último post, en paralelo con las últimas entradas que me queda por sacar sobre el viaje a Chile, vuelvo a escribir sobre temas más generales, en este caso sobre la hipótesis que plantea un reciente trabajo de investigación sobre la mayor extinción masiva de la historia de la vida sobre la Tierra, casi nada. Me estoy refiriendo a la extinción del pérmico, también conocida como la extinción del pérmico-triásico ocurrida hace 250 millones de años, entonces desaparecieron el 95% de especies marinas, el 70% de vertebrados terrestrestres y además el proceso de extinción fue relativamente rápido y largo, la extinción fue muy rápida, puede que sólo durase 20.000 años y la recuperación fue lenta y parsimoniosa, en contra de otros casos en los que la recuperación fue bastante rápida. Lo primero que nos viene a la cabeza ante una extinción así es que tuvo que tener un inicio brutal por lo que se ha investigado si pudo haber sido desencadenado por el impacto de un enorme meteorito como el que según la hipótesis más aceptada, la de los Álvarez, acabó con los dinosaurios en el cretácico, hace 65 millones de años. Sin embargo, esta línea de trabajo no ha sido muy convincente en este caso.
  Lo que ha sido comprobado es que fue una época de gran actividad volcánica, especialmente en Siberia y se liberó gran cantidad de dióxido de carbono y metano lo que provocó un fuerte efecto invernadero, algo preocupante si pensamos en lo que está ocurriendo actualmente. Entonces se acidificaron los océanos que de este modo resultaron poco habitables.


 Nueva hipótesis


  Investigadores del MIT de Massachusetts que han trabajado con rocas de Xiakou (China) creen que las señales químicas de estas rocas no encajan con que la extinción fuese causada directamente por la actividad volcánica porque en ese caso, al terminar la actividad deberían desaparecer las señales químicas que, sin embargo, se mantienen a lo largo del tiempo dando la sensación de que se trata del resultado de una actividad biológica.
  El grupo de investigadores liderados por Dan Rothman apunta a bacterias del género Methanosarcina como las principales responsables de la catástrofe, aunque indican que la actividad volcánica liberó la cantidad de níquel suficiente que necesitan estos microbios para expandirse metabolizando materia orgánica que convertían en metano, de modo que a medida que aumentaba la mortandad se producía una retroalimentación del proceso.





  El planeta de los microbios

  Esta sugerente hipótesis nos recuerda algo que conocemos muy bien, pero que tendemos a olvidar por nuestra visión antropocéntrica, en este planeta los que deciden no somos los humanos que sólo nos mandamos a nosotros mismos y a otros grandes organismos, los que mandan son los microbios, aunque a veces pensamos que los tenemos dominados porque sabemos manipularlos para hacer pan, cerveza, vino, etc.



  Un saludo


Referencias:


- The Largest Extinction in Earth’s History May Have Been Caused by Microbes


Nota:


  Este post participa en la XXXI Edición del Carnaval de Biología alojado por Retales de Ciencia
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