martes, 8 de julio de 2014

Una extinción causada por microbios

  Como comenté en el último post, en paralelo con las últimas entradas que me queda por sacar sobre el viaje a Chile, vuelvo a escribir sobre temas más generales, en este caso sobre la hipótesis que plantea un reciente trabajo de investigación sobre la mayor extinción masiva de la historia de la vida sobre la Tierra, casi nada. Me estoy refiriendo a la extinción del pérmico, también conocida como la extinción del pérmico-triásico ocurrida hace 250 millones de años, entonces desaparecieron el 95% de especies marinas, el 70% de vertebrados terrestrestres y además el proceso de extinción fue relativamente rápido y largo, la extinción fue muy rápida, puede que sólo durase 20.000 años y la recuperación fue lenta y parsimoniosa, en contra de otros casos en los que la recuperación fue bastante rápida. Lo primero que nos viene a la cabeza ante una extinción así es que tuvo que tener un inicio brutal por lo que se ha investigado si pudo haber sido desencadenado por el impacto de un enorme meteorito como el que según la hipótesis más aceptada, la de los Álvarez, acabó con los dinosaurios en el cretácico, hace 65 millones de años. Sin embargo, esta línea de trabajo no ha sido muy convincente en este caso.
  Lo que ha sido comprobado es que fue una época de gran actividad volcánica, especialmente en Siberia y se liberó gran cantidad de dióxido de carbono y metano lo que provocó un fuerte efecto invernadero, algo preocupante si pensamos en lo que está ocurriendo actualmente. Entonces se acidificaron los océanos que de este modo resultaron poco habitables.


 Nueva hipótesis


  Investigadores del MIT de Massachusetts que han trabajado con rocas de Xiakou (China) creen que las señales químicas de estas rocas no encajan con que la extinción fuese causada directamente por la actividad volcánica porque en ese caso, al terminar la actividad deberían desaparecer las señales químicas que, sin embargo, se mantienen a lo largo del tiempo dando la sensación de que se trata del resultado de una actividad biológica.
  El grupo de investigadores liderados por Dan Rothman apunta a bacterias del género Methanosarcina como las principales responsables de la catástrofe, aunque indican que la actividad volcánica liberó la cantidad de níquel suficiente que necesitan estos microbios para expandirse metabolizando materia orgánica que convertían en metano, de modo que a medida que aumentaba la mortandad se producía una retroalimentación del proceso.





  El planeta de los microbios

  Esta sugerente hipótesis nos recuerda algo que conocemos muy bien, pero que tendemos a olvidar por nuestra visión antropocéntrica, en este planeta los que deciden no somos los humanos que sólo nos mandamos a nosotros mismos y a otros grandes organismos, los que mandan son los microbios, aunque a veces pensamos que los tenemos dominados porque sabemos manipularlos para hacer pan, cerveza, vino, etc.



  Un saludo


Referencias:


- The Largest Extinction in Earth’s History May Have Been Caused by Microbes


Nota:


  Este post participa en la XXXI Edición del Carnaval de Biología alojado por Retales de Ciencia

viernes, 27 de junio de 2014

Dos arbustos del matorral esclerófilo

 El colliguay, Colliguaja odorifera fam. euphorbiaceae es un arbusto esclerófilo, abunda en los cerros secos del matorral esclerófilo. Hojas con el borde aserrado y con un látex tóxico en tallos y hojas con claras funciones defensivas. Las inflorescencias son unisexuales, pero las de ambos sexos están en la misma planta. El fruto es una cápsula tricoca que al madurar "explota" dispersando las semillas a metros de distancia. Esta planta está bien adaptada al fuego, posee varias características como lignotúber y otras que le permiten sobrevivir a los incendios tan característicos de las regiones con clima mediterráneo. En la foto también se pueden ver agallas que no tienen nada que ver con los frutos.


  El quebracho, Senna candolleana es otro arbusto nativo, mide hasta 6 m. de altura, bastante común en la precordillera de las regiones centrales. Por tanto crece mejor en zonas con escasa precipitación. Planta siempreverde que forma copas redondeadas, las hojas son coriáceas, compuestas y paripinnadas.  Tiene unas preciosas y numerosas flores con cinco pétalos amarillos que le dan gran valor ornamental. El fruto es una legumbre alargada con varias semillas en su interior. Además del uso habitual para obtener leña, en algunas zonas las hojas se emplean para forraje.


  Como no va a ser posible sacar todo el material fotográfico del viaje a Chile que ha sido increíblemente fructífero, he empezado a sacar entradas tratando dos especies para ir acelerando el final. A lo largo del verano terminaré con este tema, para volver a asuntos más generales así como a entradas de historia natural ibérica.

  Un saludo

lunes, 9 de junio de 2014

Dos especies en blanco y negro

  La diuca, Diuca diuca es una ave de la familia emberizidae por tanto emparentada con escribanos y trigueros. Este parentesco evolutivo no debe despistarnos ya que en realidad su familia es principalmente americana, pero con especies en Asia, Europa y África.


  Descripción, dieta y distribución.


  Mide unos 17 cm, el dorso es gris oscuro, igual que alas, cola y parte superior de la cabeza. Sin embargo, la parte inferior del cuello y el vientre son blancos. El pico y las patas son bien negros.
  Se alimenta preferentemente de granos y semillas, aunque ocasionalmente puede comer insectos y frutos.
  Además de en Chile, se encuentra en Argentina, Uruguay, Bolivia y Brasil.


  La segunda especie de colores blancos y negros de la que vamos a tratar, es la golondrina chilena, Tachycineta meyeni de la familia hirundinidae, igual que otras muchas golondrinas realiza grandes migraciones, esta especie en concreto, nidifica en el sur y centro de Chile y en el sur de Argentina durante el verano austral, luego emigra a Paraguay, Bolivia y sur de Brasil para pasar el invierno. Esta graciosa avecilla de 13 cm presenta el dorso negro, y el vientre y el obispillo blancos. Es insectívora al igual que el resto de golondrinas.


Coloración críptica, una forma de arte.


  Las coloraciones crípticas seleccionadas durante la evolución en estas dos aves, dorso oscuro y vientre blanco recuerdan a la de muchos peces pelágicos que deben confundirse con el fondo si se les ve desde arriba y deben distorsionar su figura si se les mira desde abajo.
  Seguramente estemos ante un caso de convergencia evolutiva en diferentes medios. Es más claro si nos fijamos en pingüinos, araos o gaviotas, pero en estos casos también usan el medio acuático lo que debe acentuar más esta coloración. De algún modo, en las golondrinas se ha seleccionado este tipo de coloración críptica por su forma de ocupar y desplazarse en el medio aéreo ya que este patrón de colores: negro vs. blanco no es excesivamente habitual en aves no acuáticas. Las coloraciones crípticas, en general, si son habituales en todo tipo de aves, por ejemplo las que caminan por los troncos como agateadores o en aves que crían o se mueven entre vegetación seca como las codornices, tencas, etc. normalmente estas aves tienen vientres claros que distorsionan la silueta desde abajo y dorsos que difuminan la imagen sobre el fondo.
  Por otra parte, lo que podría valer para explicar los colores de las golondrinas no nos vale para la diuca porque esta ave tiende a alimentarse en el suelo y le gusta posarse en lo alto de árboles y arbustos desde los que emite su agradable  canto, además su vuelo no es comparable al de las golondrinas. Por tanto, más que por su vuelo que no es especialmente llamativo la coloración de las diucas podría venir determinada más bien por los posaderos que ocupa, aunque no es demasiado evidente mirando las fotografías se puede observar cómo se difumina ligeramente la silueta de la diuca. ¿ Cómo lo veis vosotros ?.



  Un saludo


 Nota: Este post participa en la XXXI Edición del Carnaval de Biología alojado por Retales de Ciencia
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